domingo, 31 de julio de 2011

Las Cuatro perlas. Parte 2


Al escuchar esto, el rey decidió partir de nuevo hacia Angkor Vat para ver que sucedía. Al llegar allí, descubrió que efectivamente el reino estaba al borde de la guerra civil. En su afán por descubrir traidores y ayudarse a sí mismo, el rey olvidó acordar la regencia en su ausencia y los dos generales más poderosos, se peleaban ahora por la corona. El rey se puso al servicio de uno de los generales sin que le reconocieran, y lo pusieron al mando de una compañía. Este rey era un grandísimo estratega, por lo que no le costó nada provocar la derrota del otro general, y en el apogeo de la victoria, darse la vuelta y atacar al otro, derrotándolo igualmente. Los soldados, reconociendo en ese misterioso comandante a su rey, lo aclamaron de nuevo como rey y lo llevaron de vuelta a la ciudad. Al pasar por un pueblo una anciana leprosa (madre de un ejecutado por traición) se abalanzó sobre el rey con un cuchillo, y a pesar de que no le hizo ningún daño con el arma, sí le contagió la lepra... y al ver esto, su escolta huyó dejándole solo de nuevo.
Cuando llegó a la capital, lo hizo sin el boato y ceremonia que él pretendía, así que se tumbó para morir en una esquina, los guardias de la ciudad lo encarcelaron por vagabundo y allí se quedó, solo y pobre en el lodo de su vida.
Al poco tiempo las cuatro mujeres descubrieron dónde estaba y qué había pasado, así que consiguieron acceder a la prisión y permanecer con él en sus últimos momentos de vida. Ahí fue cuando el rey descubrió que verdaderamente le amaban, y que incluso entre el lodo de aquella cárcel, esas cuatro perlas permanecían con él.


Adaptación leyenda Khmer

viernes, 29 de julio de 2011

Las Cuatro Perlas. Parte 1


Había una vez un pueblo que se denominaba khmer, y vivían en la zona de la actual Camboya. Este pueblo, ya casi desaparecido en las aguas de la historia, tenía una leyenda, una leyenda que habla de un rey, un rey tan cruel y despiadado que los dioses lo tenían por un demonio.
Según la leyenda, este rey, gobernante de Angkor Vat, lo tenía todo pues su ciudad estaba considerada el paraíso terrenal y a él no le faltaba nada, poder, mujeres, riquezas, salud, belleza... El problema del ser humano desde el amanecer de los tiempos es que nunca queda satisfecho con lo que tiene o puede conseguir, y tal cual este rey que al tenerlo todo, temía perderlo todo y por eso sus sirvientes, familiares y súbditos sufrían sus paranoias. Trataba a todo el mundo con desconfianza, desde a sus mujeres hasta a su más fiel sirviente. Había cuatro mujeres en su harén que lo amaban con locura, y el rey al ver que lo trataban tan bien empezó a desconfiar mucho más de ellas que de nadie más.
Un día el rey, harto de las "supuestas" intrigas palaciegas, decidió dar un viaje por el mundo él solo con sus cuatro mujeres, pues no podía dejarlas solas en palacio para que no intrigaran. De este viaje sólo sabían él y las mujeres, por lo que el estupor del reino fue mayúsculo cuando una mañana, el reino ya no tenía rey pues nadie sabía dónde estaba.
El rey y las mujeres se vestían con harapos durante el viaje para evitar ser reconocidos, por lo que el viaje no fue para nada un paseo. Tras varios años de viaje, llegaron a un pueblo en el que se decía que montañas arriba vivía un ermitaño que tenía el don de la adivinación. El rey decidió ir a visitarlo para que le leyera el porvenir, tal fue su sorpresa cuando nada más entrar el ermitaño se levantó del catre en el que estaba y se lo cedió al rey, cual el más fiel de los sirvientes, el rey preguntó porqué hacía eso, y el ermitaño contestó que haría lo que fuese por un rey con un futuro tan negro como el suyo. "¿Negro?"-preguntó el rey-"¿a qué te refieres?" y el ermitaño le contestó con esta profecía: "Eres un rey, oh noble visitante, más ya nadie te saludará con ese título, has cometido demasiadas malas acciones. Dos ejércitos se preparan para la batalla y tú vencerás a los dos, sin embargo, en el apogeo de tu gloria, encontrarás el lodo de tu vida, en el que han caído cuatro perlas."

domingo, 24 de julio de 2011

Al principio...

"Porque la única gente que me interesa es la que está loca.
La gente que está loca por hablar, loca por vivir, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo. La gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas. Y entonces, se ve estallar una luz azul  todo el mundo suelta un ¡¡¡AAAHHHH!!!"
-Jack Kerouac- 

Para la psicóloga poeta. Gracias por esta frase.
"Décimo Junio Bruto, agarrando el estandarte de la legión, cruzó el río, y entonces llamó a sus soldados desde el otro lado, uno a uno, por su nombre. Éstos, asombrados de que su general recordara sus nombres, cruzaron también el río sin temor, acabando así con su fama de peligroso."

Angkor Vat.

Angkor Vat.
Mi sopa primitiva.