viernes, 29 de julio de 2011

Las Cuatro Perlas. Parte 1


Había una vez un pueblo que se denominaba khmer, y vivían en la zona de la actual Camboya. Este pueblo, ya casi desaparecido en las aguas de la historia, tenía una leyenda, una leyenda que habla de un rey, un rey tan cruel y despiadado que los dioses lo tenían por un demonio.
Según la leyenda, este rey, gobernante de Angkor Vat, lo tenía todo pues su ciudad estaba considerada el paraíso terrenal y a él no le faltaba nada, poder, mujeres, riquezas, salud, belleza... El problema del ser humano desde el amanecer de los tiempos es que nunca queda satisfecho con lo que tiene o puede conseguir, y tal cual este rey que al tenerlo todo, temía perderlo todo y por eso sus sirvientes, familiares y súbditos sufrían sus paranoias. Trataba a todo el mundo con desconfianza, desde a sus mujeres hasta a su más fiel sirviente. Había cuatro mujeres en su harén que lo amaban con locura, y el rey al ver que lo trataban tan bien empezó a desconfiar mucho más de ellas que de nadie más.
Un día el rey, harto de las "supuestas" intrigas palaciegas, decidió dar un viaje por el mundo él solo con sus cuatro mujeres, pues no podía dejarlas solas en palacio para que no intrigaran. De este viaje sólo sabían él y las mujeres, por lo que el estupor del reino fue mayúsculo cuando una mañana, el reino ya no tenía rey pues nadie sabía dónde estaba.
El rey y las mujeres se vestían con harapos durante el viaje para evitar ser reconocidos, por lo que el viaje no fue para nada un paseo. Tras varios años de viaje, llegaron a un pueblo en el que se decía que montañas arriba vivía un ermitaño que tenía el don de la adivinación. El rey decidió ir a visitarlo para que le leyera el porvenir, tal fue su sorpresa cuando nada más entrar el ermitaño se levantó del catre en el que estaba y se lo cedió al rey, cual el más fiel de los sirvientes, el rey preguntó porqué hacía eso, y el ermitaño contestó que haría lo que fuese por un rey con un futuro tan negro como el suyo. "¿Negro?"-preguntó el rey-"¿a qué te refieres?" y el ermitaño le contestó con esta profecía: "Eres un rey, oh noble visitante, más ya nadie te saludará con ese título, has cometido demasiadas malas acciones. Dos ejércitos se preparan para la batalla y tú vencerás a los dos, sin embargo, en el apogeo de tu gloria, encontrarás el lodo de tu vida, en el que han caído cuatro perlas."

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Angkor Vat.

Angkor Vat.
Mi sopa primitiva.