lunes, 5 de diciembre de 2011

Love.

Suenan los Beatles.
Mirarla a los ojos, ver su cara y sonrisa, sentirla cerca, aunque esté lejos, olerla, aunque no la hayas visto en días, oírla, aunque no te hable... Y cuando la ves de verdad, miras a su cara, su sonrisa, su pelo, su barbilla, su nariz, su lóbulo de la oreja derecha, y no puedes dejar de sonreír, lo intentas, intentas con todas tus fuerzas disimular, intentas tapar tu felicidad como intentarías atrapar el humo de un cigarro en un bote de mermelada, pero esta felicidad, como el humo del bote, sale por los bordes, golpea con fuerza, y aunque en el fondo no quieres, haces fuerza para cerrar la tapa, no puedes, y esa felicidad desborda por todas las esquinas de tu cara. Y no puedes parar de sonreír. No puedes, y dejas de intentarlo. 
Decides hacerlo, lo asumes, no importa lo que piensen los demás, nada te importa ya, sólo esa electricidad que te sube por la espalda, y esa fuerza inconmensurable, más fuerte que todas las centrales nucleares y los tanques del mundo, esa fuerza que te obliga a hacer lo que, muy estúpidamente, intentabas evitar hace unos segundos.
Una sonrisa que abarca toda la cara, una sonrisa que ilumina toda una habitación, una sonrisa con la que te podrías armar para vencer a todos los males del mundo, una sonrisa que destroza depresiones, tristezas y malos pensamientos, y piensas "Es maravilloso".
Y sonríes.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Inquietudes.

Hace mucho que no escribo, ¿un mes? ¿dos meses? no lo sé, he perdido la cuenta... No había necesidad de escribir, no sentía esa obligación.
Bien, hoy me ha llegado, ahora hace unos minutos, así que por eso escribo esto.
Necesito gritar, necesito decir algo, soltarlo, cavar un agujero muy profundo, cavar durante horas, para luego arrodillarme y gritar, gritar como nunca, contarle a la tierra lo que siento, lo que pienso... ¿qué tengo que decir? no lo sé, pero necesito decir algo.
Suenan los Beatles, hace un rato que terminé de ver la película "El Indomable Will Hunting" no sé porqué, pero esa película me dejó con un estado anímico muy, muy extraño, me entraron ganas de leer todas las entradas de este blog desde el principio hasta el final, y tal es mi estado de ánimo, que si pudiera las borraría todas... pero no lo haré, porque una persona, muy querida por mi, me dijo una vez una de las cosas que más me marcaría a lo largo de este último año, "si borras lo que escribes significa, o bien que te avergüenzas de ti mismo, o que quieres aparentar algo distinto" no es una gran frase, no es un proverbio del año de la patata, no será una gran idea en alguna web que consultarán en el futuro grandes hombres para buscar un faro que les ilumine... pero es una frase que me caló, me llegó, me inundó por dentro y me hizo cambiar, para mi, algo con el poder de cambiar a alguien tanto como lo fue en mi caso, creo que se merece una especial mención en las páginas de mi vida...
Son las 3:33 de la mañana, no tengo sueño, siguen sonando los Beatles y hace dos horas que he escrito lo anterior, estoy leyendo a Luca de Tena.. me gusta, es muy deferente con detalles que la gente ignora o pasa por alto en la lectura por considerarlos poco importantes, insignificantes o incluso, molestos... yo no, a mi me gustan, tal y como me siento ahora, me gusta este ritmo de lectura pausado y detallado...

No he escrito esto para que alguien lo lea, no lo he escrito como una muestra de que el blog sigue activo, simplemente lo he escrito porque necesitaba hablar, gritar, contar un secreto, cavar un hoyo en el bosque y decir que el rey tiene orejas de burro, soltar algo a la inmensidad de internet y sentirme mejor, y de hecho, lo estoy... Se ha acabado la lista de reproducción de los Beatles... Me voy a dormir.

Angkor Vat.

Angkor Vat.
Mi sopa primitiva.