miércoles, 28 de marzo de 2012

El derecho a la Ignorancia.


                Acabo de ver de un tirón el Rey León, Pocahontas y Aladdin. Apenas me acuerdo de la última vez que las vi, y la verdad, he disfrutado ampliamente viéndolas de nuevo, me he sentido niño de nuevo, hay veces que debemos mirar atrás y morir como adultos, para renacer como verdaderos y puros seres humanos… Los niños. Nunca. Repito. Nunca deberíamos olvidarnos de que alguna vez fuimos niños inocentes, pero, por desgracia, nos pasamos toda la infancia queriendo ser mayores, y cuando lo somos, nos ocupamos de olvidar que alguna vez de verdad lo deseamos.

                
No he podido evitar pensar mientras veía estas películas, que hoy en día la inmensa mayor parte de dibujos animados que ven los niños son algo muy diferente a lo que veía yo y mis padres. A los niños de ahora se les trata como si fueran tontos, no se les respeta como personas, nos creemos que no pueden opinar y que no pueden aprender. Y pondré un ejemplo. Pocahontas. Una película en la cual se transmite un amor por la naturaleza y por lo verdadero que hoy NO EXISTE. La Bella y la Bestia. No importa como seas por fuera, la apariencia no es condicionante de tu personalidad. La gente, de verdad, puede cambiar. El Rey León. Una película hermosa donde las haya, si malicia ni ningún tipo de mensaje oculto controlador de masas. Mulán. Una mujer, una sola mujer, venció al Imperio Mongol y demostró al grandioso Imperio Chino de la Dinastía Ming que las mujeres podían, y pueden hacer cualquier cosa. Y mi favorita, siempre, siempre será, El Jorobado de Notrê Dame. Un hombre, un medio hombre. Jorobado. Deforme. Poco sociable. Marginado. Poco más que un paria, luchó contra la injusticia, hizo su elección, luchó contra el adoctrinamiento y la dogmatización, luchó, luchó y venció. Venció a la crueldad del París medieval. Rompió prejuicios, y creó lazos. Cambió SU sociedad. Él solo. Un niño abandonado y criado por un hombre cruel. Los pecados del Padre, NUNCA, NUNCA serán los pecados del hijo, sino más bien su oportunidad de obtener la redención.
               
  En resumen, películas hermosas de gran trascendencia para nuestro futuro y presente. Yo me pregunto, ¿cómo serán los niños de ahora si todo lo que ven es programas de tuning, en la MTV, Jersey Shore, Gran Hermano…?  Lloro, lloro por la raza humana, lloraréis y lloraremos.
Nos habéis condenado a todos con vuestro derecho a la ignorancia.

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